Este miércoles será recordado por las madres buscadoras de la Comuna 13 de Medellín como el día en el que se demostró que no estaban locas. El hallazgo de los restos de un cuerpo en el sector conocido como La Escombrera les da la razón, después de décadas de insistir en que el vertedero había sido utilizado por los distintos actores armados que operaron en la zona para enterrar a sus víctimas. Era una verdad respaldada por testimonios de paramilitares desmovilizados y registros fotográficos, pero controvertida hasta que no se encontrara una prueba.
