Cada año se presentan varios prototipos de robots humanoides. Su impacto suele ser mayor cuanto más se parecen a las personas. Pero hay excepciones. Un grupo de investigadores de la Southern University of Science and Technology ha desarrollado un ingenio con aspecto de flotador con patas extensibles (de hecho, eso es lo que es) cuyo diseño podría ser de ayuda en labores de asistencia tras catástrofes naturales: el robot puede contraerse y reptar por espacios estrechos, para luego inflarse y andar de forma estable. También puede flotar, nadar y volar.
