
Diana Tique estuvo ocho meses sin poder comunicarse con su hermano, Manuel Tique, trabajador de la ONG internacional Consejo Danés de Refugiados. Él fue detenido en Venezuela en septiembre de 2024, cuando viajó al estado de Apure, limítrofe con Colombia, para una capacitación laboral. Los motivos de su arresto no fueron claros hasta un mes después: el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, alegó que es un presunto “reclutador de paramilitares” y un “mercenario”, los mismos señalamientos que ha usado el régimen chavista para mantener presos a otra veintena de colombianos. Tras meses de silencio, el pasado jueves las familias recibieron llamadas de sus hijos y hermanos, en la que confirmaban su detención y pedían por su liberación.
