
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lo logró. Con su decisión de borrar un mural que expresa la lucha de decenas de madres por sus desaparecidos consiguió que nadie se olvide de ellas ni de la terrible historia que se esconde en La Escombrera. Ahora todo el mundo lo tiene más claro: “Las cuchas tienen razón”. Como siempre lo dijeron, en esa montaña de escombros hay cuerpos de personas dadas por desaparecidas. La Jurisdicción Especial para la Paz acaba de encontrar restos de cinco personas, y sigue excavando.

