Se avecinaba y llegó. Como Carlos Alcaraz: a su manera. El calor abraza este sábado a Melbourne desde primera hora y estruja la musculatura de Jannik Sinner, el fenómeno de las montañas que además del murciano, ha encontrado en la temperatura otro serio adversario. No es nueva la escena, verle como encalla, se agarrota, cojea y las pasa canutas. “No sé qué hacer…”, transmite a los miembros de su equipo cuando se acerca al colapso y Eliot Spizzirri le aprieta, sabedor de que las piernas del número dos no dan más de sí. Interviene, sin embargo, una regla salvadora para él. Con nombre y apellidos: Heat Extreme Policy.
LOS 45º DE 2009, EL PICO HISTÓRICO
Cuenta el italiano —residente en Montecarlo— que completó la pretemporada en Dubái con el objetivo de ir adaptándose a la climatología australiana, pero que esta vez, a diferencia de hace un año, la temperatura fue más baja. También incidió en que pone el máximo empeño en la preparación y la recuperación.
“Lo hago todo en la dirección correcta. Físicamente me siento bien, aunque, sin duda, es un aspecto en el que me gustaría mejorar. Para eso voy al gimnasio todos los días. Todos los jugadores tienen sus propios problemas y este quizá sea el mío”, prolongó, antes de concretar qué hizo durante el receso de ocho minutos que estuvo en el vestuario.
“No hubo tratamiento, porque en ese momento no se puede recibir [por norma]. Así que estiré un poco y luego me tumbé durante cinco minutos para intentar relajar los músculos. Intenté rebajar un poco la temperatura corporal, eso es todo”, resolvió el número dos del mundo, ganador de las dos últimas ediciones en Melbourne.
Su rival, Spizzirri, negó que la aplicación de la regla en ese instante buscase beneficiar al italiano: “Es así, hay que aceptarlo. Sinner es demasiado bueno como para decir que se ha salvado gracias a eso [el cierre de la cubierta]”. Para combatir la subida de la temperatura, la organización decidió el día previo adelantar una hora la jornada.
Para el martes, el pronóstico anticipa de nuevo alrededor de 43º. De nuevo intervendrá la Extreme Heat Policy, que entró en vigor en 1998, aunque la versión actual [esa escala de 1 a 5, llamada Heat Stress Scale] se implementó en 2019. Esta primera semana de competición, la media ha sido de unos 25º. La temperatura máxima registrada en la historia del torneo son los 45º de 2009.
Al margen del avance de Sinner, la jornada también confirmó el de Novak Djokovic. El serbio, de 38 años, superó en tres sets a Botic vande Zandschulp (6-3, 6-4 y 7-6(4), en 2h 44m) y continúa sin ceder ninguno. Esta última es su victoria 400 en los grandes y con ella iguala el récord de Roger Federer (102) en Australia.
