Tosha Schareina irrumpió en la élite de las dos ruedas del Rally Dakar hace un par de años de la mano de Honda. La marca japonesa veía en este joven valenciano de 29 años a un potencial ganador del rally-raid más duro del planeta. Entre sus principales valedores se encontraba el piloto al que sustituía dentro del equipo de fábrica, su compatriota Joan Barreda. Del referente castellonense, un sufridor nato aficionado al secretismo, parece haber aprendido a tirar de ambigüedades y seguir adelante pase lo que pase en el transcurso de la prueba.
