
Un día más, el servicio de Rodalies de Cataluña está sumido en el caos, con solo cuatro líneas (R2, R8, R16 y R17) funcionando normalmente y mensajes contradictorios de Renfe, Adif y la Generalitat. Los tres organismos se encuentran reunidos en Barcelona para abordar la reanudación del servicio. Durante la cita, la Generalitat ha reclamado a los gestores de los trenes y la infraestructura la suspensión total del servicio mientras no se pueda garantizar la seguridad. Mientras, los viajeros que se acercan a las estaciones de las cercanías catalanas están exasperados ante los mensajes contradictorios en pantallas, apps o megafonías. “No tienen vergüenza. Esto es peor que el tercer mundo”, dice Victòria, una pasajera en la estación de Sants (Barcelona). En Adamuz, los trabajos de limpieza prosiguen para reabrir las vías.
